10/3/26

No duerma con las mascotas en su cuarto

 


Dormir acompañado de una mascota puede ser una experiencia reconfortante. Muchos dueños sienten que compartir la habitación fortalece el vínculo afectivo y aporta seguridad emocional. Sin embargo, esta práctica también conlleva riesgos que conviene conocer antes de convertirla en un hábito cotidiano.

Riesgos para la salud

Las mascotas, incluso las más cuidadas, pueden ser portadoras de parásitos externos como pulgas y garrapatas, o internos como lombrices intestinales. Además, existe la posibilidad de transmisión de bacterias y virus que provocan enfermedades zoonóticas, como la toxoplasmosis en gatos o la salmonelosis en perros. Estos riesgos se incrementan en hogares con niños pequeños, personas alérgicas o con defensas bajas.

Problemas de higiene

El pelo y la caspa de los animales tienden a acumularse en la ropa de cama, lo que puede agravar cuadros de asma o alergias respiratorias. También es común que las mascotas entren al cuarto con las patas sucias, transportando tierra o restos de heces. Esto dificulta mantener un ambiente limpio y puede generar olores desagradables.

1/3/26

Las mascotas son más que la alegría de la casa

 


Por Manuel Tiberio Bermúdez

 Uno no se alcanza a imaginar en qué momento de la historia los animales comenzaron a convivir con los seres humanos.

Algunos aseguran que los perros fueron los primeros en domesticarse. Todo debía de comenzar cuando alguna noche un lobo hambriento llegó hasta un grupo de nuestros antepasados en busca de alimento. Meneó la cola, miró al hombre que no hizo un ademán para ahuyentarlos y, poco a poco, se volvieron compañeros. 

De los gatos se dice que las primeras comunidades agrícolas los adoptaron al descubrir que protegían sus granos de los roedores. Vieron cómo ayudaba a que sus cosechas no se perdieran entre los dientes de esos pequeños intrusos y  los dejaron vivir en su entorno. Más tarde los humanos incorporaron a su mundo familiar aves, peces y otras especies buscando alguna conexión con la naturaleza que camina en sus genes.