12/11/24

Si disfraza su mascota en Navidad: ¡Cuidado!


 Antes las mascotas de compañía no pasaban de ser animales a los que se les quería, se les respetaba, se les ofrecía alimento y comodidad, pero no se le involucraba en las actividades familiares.

Hoy la mayoría de las mascotas son consideradas un miembro más de la familia y se les da participación en las más diversas actividades humanas: cumpleaños, viajes, paseos, etc.

Por eso no es raro que desde hace algún tiempo se haya vuelto común que para la época de Navidad a las mascotas se les ponga un disfraz para gozo de los dueños y no tanto para el animal.

Esta es una forma de celebrar la época acompañada de su mascota y de paso hacerla centro de las miradas por lo novedoso del disfraz que se le coloque.

Pero si usted es de las personas a las que les gusta esta práctica, le sugerimos tener en cuenta algunas recomendaciones que le evitarán molestias a su mascota y de repente algún susto a usted como propietario o propietaria. Lo más importante es ofrecerles comodidad y seguridad a los animales.

Entre otras cosas que debe tener en cuenta es el tamaño del disfraz, que sea adecuado para el cuerpo del peludito, que no le quede muy ajustado o incómodo, que permite el desplazamiento fluido y que de pronto no lo vaya a ajustar tanto que le dificulte respirar.


Es bueno también tener en cuenta que los materiales de que este hecho el disfraz sea el  adecuado, que no produzca demasiado calor, o que tenga correas o arneses que puedan lastimar al animal. Recuerde que hay materiales que le pueden producir alergias a ellos.

Cuando disfrace a su mascota, no le dejes el disfraz demasiado tiempo puesto. Recuerde que  es un elemento, que aunque sea confortable, es extraño para su cuerpo. Así que sáquelo a pasear, presuma de lo novedoso y original del disfraz, tómele cuantas fotos desee y quítele nuevamente el disfraz para que el animal se sienta libre de nuevo.

Recuerde que como los humanos, hay mascotas a las que no les gusta que pongan nada en su cuerpo y tienden a sentirse incómodos y a tratar de quitarse lo que les agreguen. Eso debe tenerlo en cuenta para que, en vez del animal disfrutar, usted lo someta a un sufrimiento innecesario.   

No olvide que el que lleva el disfraz es su mascota y no usted y que cuando vea que el animal no se siente cómodo,  libérelo de llevarlo, porque el pobre se puede estresar.

Las fiestas son para disfrutarlas, no para que su mascota se vuelva el objeto de la admiración de otros a cambio del sufrimiento del animal. Felices fiestas les deseamos.