Lo que para muchas personas es diversión, para algunos animales es causa de angustia y terror.
Expertos en comportamiento animal señalan que
son varios los efectos negativos que la pólvora genera en los animales debido a
que ellos escuchan los sonidos con mayor intensidad que los humanos.
En general, todos los animales al escuchar
los sonidos de cohetes, voladores y otro tipo de fuegos artificiales que
produce detonaciones buscan esconderse para protegerse.
«Esto produce angustia, miedo, aumento de
frecuencia en su respiración, vomito, orina, temblores, y en casos graves,
infartos».
A las aves no les va mejor, pues, al escuchar
las explosiones, salen volando y como estos estallidos ocurren casi siempre en
la noche, los animales no ven y por lo regular sufren estrellones que podrían
causarles mucho daño e inclusive la muerte.
Las recomendaciones de los expertos son,
entre otras, no dejar solos a los
animales que están en casa cuando se dan las explosiones, la compañía humana
merma el estrés en los animales de compañía. También recomiendan, de ser
posible, pedirle a su veterinario algunas escancias florales o tranquilizantes
que apacigüen su angustia ante los sonidos.
Según los estudios, las explosiones de los
tacos u otro tipo de pólvora, pueden alcanzar hasta 190 decibeles, lo que puede
comprometer no solo el oído de los animales sino también el de los humanos,
pues supera los 80 decibeles, que es el límite que empieza a causar daño a los
humanos.
También se puede acudir a las autoridades y
denunciar el uso de artefactos explosivos porque no solamente influyen
negativamente sobre las mascotas, sino sobre los seres humanos, en especial
sobre personas de la tercera edad o en condición de enfermedad.


